30 de septiembre de 2010

Huelga no general

Me quedo con el titular de hoy de La Vanguardia para calificar el 29-S. Una huelga desigual, más teatral que general, con un pacto de no agresión entre los sindicatos y Zapatero, que finalizó con una manifestación en la Puerta del Sol con gritos contra Esperanza Aguirre. Vamos, esperpento al más puro estilo Valle-Inclán.

Algo realmente reseñable es que, por primera vez, se han producido piquetes contra los propios piquetes sindicales (a los que me niego a calificar como “informativos”). La huelga se ha saldado con sindicalistas heridos a causa del malestar de aquellos trabajadores que sí deseaban ejercer su derecho al trabajo y que eran increpados y apaleados por ello. Apunte que, evidentemente condeno plenamente, pero sintomático de que ya no hay quien se crea a UGT y a CCOO. Ya no son autoridad moral. Han estado debajo de la manta del gobierno socialista durante los tres últimos años en los que el propio líder de UGT Cándido Méndez (tocayo mío, por cierto) ha tenido más peso que Solbes y Salgado juntos.

La jornada de ayer deja algunas notas dignas de ser mencionadas. Impacto es lo que me causó una escena en Barajas. Los piquetes sindicalistas iban exigiendo, bajo amenazas, insultos y coacciones, que los trabajadores les enseñaran la documentación que les acreditaba como servicio mínimo. Mi pregunta sería: “¿Quién es usted, Mr. Piquete, para que yo tenga que enseñarle mis papeles? ¿Pertenece usted a las fuerzas de seguridad del Estado? ¿O es usted un oficial de las SS a quien tengo que enseñar mi estrella de David, como tantos judíos estaban obligados a hacer en tiempos del III Reich?”. Como siempre, fascismo puro y duro contra aquellos que piensan diferente.

Pero a la violencia sindical, que provocará hoy la apertura de cientos y cientos de bancos y comercios con los escaparates destrozados, hay que añadir la “violencia” del empresario que es susceptible de aparecer en los próximos días. Me explico. Casualidades de la vida, seguro que algún trabajador que haya ejercido su derecho a la huelga será despedido por causas no justificadas. Repito, “casualidades de la vida”. Y esto es algo que bajo ningún concepto debería ocurrir.

Sin embargo, es lo que tienen las huelgas, que siempre acarrean lo mismo: una ausencia de ley, un estado total de anarquía, que perjudica a aquellos que intentan defender sus derechos. El desgraciado y aprovechado, ya sea piquete coactivo o empresario abusón, campa a sus anchas con el paraguas de la huelga sobre su cabeza para no mojarse.

En fin, huelga justa, sí, pero tarde y mal. Justa, porque el gobierno socialista de Zapatero está protagonizando la legislatura más antisocial de la democracia, con el recorte al sueldo de los funcionarios, el abaratamiento del despido, las pensiones… Y tarde y mal, porque llevamos más de dos años en caída libre de la economía y en escalada imparable de desempleo. Pero claro, el señor Méndez mientras estaba disfrutando de su “despachito” propio en Ferraz…

¿Y ahora qué? Los sindicatos son un agente social de vital importancia. Son imprescindibles. De ellos dependen miles de trabajadores que, en ocasiones, ven recortados sus derechos por culpa de intransigentes que están por encima. Pero tienen que renovarse y alejarse del poder político. Y, por supuesto, condenar y expulsar a los sindicalistas violentos.

Y en el terreno político habrá que ver si Zapatero rectifica (algo imposible porque Europa y los mercados internacionales se le echarían encima). Aún así, el presidente del Gobierno asegura que, a partir de hoy, tenderá la mano a los sindicatos. Y yo me pregunto: ¿es que alguna vez se ha soltado de ella?

7 comentarios:

Justino dijo...

Todos a la huelga!Yo me considero de los valientes que la hicieron. Valiente porque me atreví a decir a Zapatero y a Esperanza Aguirre (soy de Madrid) que no me gustan sus políticas. Tanto la del que se dice ser Socialista como la del gobierno de derechas de la Presidenta de la Comunidad de Madrid son perjudiciales para el trabajador.Por menos de mil euros tengo que trabajar. No es eso bastante justificación para ir a la huelga?Si todos hubieramos hecho lo mismo....Asi que luego no nos quejemos.Yo por lo menos si puedo porque he protestado.Y tú ¿podrás quejarte?

Anónimo dijo...

por tios como tu nos siguen explotando o estas con nosotros o stas con el patrono sucio facha

Luis dijo...

Había razones para hacer y para no hacer la huelga.
¡Ante todo podíamos! Estamos en un país democrático, en el que la huelga es un derecho. Yo, personalmente, antepongo a ese derecho el de tener un trabajo digno, y si me apuras aún, el de ser libre, el de poder ir o no ir a la huelga respetando los derechos de los demás.
La huelga, si es general, se realiza contra el Gobierno del país, que ha tomado una serie de medidas sumamente antisocialdes, y que, al menos, es responsable directo de la mitad del número de los parados. Zapatero y su gobierno deberían haber sido el objeto de las críticas, digo yo- como lo serían Sarkosy, Merkel y Obama en sus respectivos países-.
A toro pasado, sólo decir que si alguien necesita la violencia para "convencer", véase piquete informativo, marido o mujer maltratadores, fuerza de choque de las camisas pardas fascistas, SA nazis o masas convenientemente dirigidas por los ultraizquierdistas, pocas razones de peso existen realmente, Tocho y Méndez.
También es cierto que aprovechando la crisis, hay empresarios que se aprovechan de la situación para quitar "costes sociales" -léase recortar salarios de los empleados o simplemente prescindir de ellos-,para obtener beneficios en sus balances.

Álvaro Méndez dijo...

Valentía "anónima"...

Por cierto, el argumento de "o estás con nosotros o estás con X" me recuerda mucho al que utilizó un tal George W. Bush en su día para captar socios en su invasión a Irak...

Álvaro Méndez dijo...

En contestación a Justino

Estoy de acuerdo contigo en que eres un valiente. Todo aquel que hoy en día se atreve a defender sus derechos es un valiente. Pero también son valientes aquellos que defendieron su derecho de ir al trabajo. Y sí, la huelga es justa y así lo he argumentado. El problema es el medio utilizado para ello. Y la vía elegida ha sido indultar a Zapatero a pesar de ser prácticamente incapaz de crear empleo en tres años. Pero durante ese período de tiempo. La cuestión no es quejarse o no. La queja, como todo en esta vida, tiene que hacerse a tiempo. Si la queja llega tarde, ¿de qué sirve? No se puede estar tres años viendo cómo el paro dube escandalosamente mientras se aplaude al gobierno y luego declararle una huelga fantasma.

Y dejo en el aire otra pregunta. ¿La queja se realiza únicamente vía huelga? ¿O hay otros medios? Si se está disconforme con el gobierno... también existen las elecciones.

Muchísimas gracias Justino por comentar

Anónimo dijo...

Great artículo!

Chuso dijo...

Ántes de nada, el anónimo que tilda de ''sucio facha'' a mi compañero y amigo, que dé la cara si tiene lo que hay que tener, esa no es la actitud para comentar aquí, aparte de que el propietario del blog no es que sea de esa tendencia, pero vamos, cafres hay en todos los lugares. Mi opinión aquí es que se ha de respetar el derecho a la huelga, pero también el derecho a trabajar para quien lo quiera. Yo fui a la manifestación, y la verdad, se dijeron cosas ciertas, aunque con un tomo de demagogia que no me gustó ni un pelo, pero en fin, es lo que vende. De las cosas ciertas puedo reseñar la axfisia del gobierno de ''la Espe'' sobre nuestra comunidad y de cómo se están recortando derechos sociales que en el pasado consiguieron nuestros padres o nuestros mayores. No me gusta para nada la actitud de ciertos medios, como por ejemplo, los que sacan titulares como ''fracaso general'', ya que en mi opinión, no fue un fracaso, mas bien fue muy bonito ver cómo la puerta del sol estaba repleta de gente con unas mismas intenciones, pero vamos, las opiniones son como los colores,a cada cuál el suyo. Y por último añado que el papel de los sindicatos debería de mejorar un poco, ya que para mí esta huelga tenía que haber sido en junio y no ahora, cuando han estado saliendo todos los días por la TV el Sr. Toxo y el Sr. Méndez, cogiendo mas afán de popularidad que el mismísimo José Mourinho. Pero también digo que el impresentable, porque no se merece otro calificativo, de Gerado Díaz Ferrán, tiene que dar la cara y escuchar por una vez el clamor de muchos españoles, que piden cuanto menos, su cabeza.