22 de febrero de 2011

Oportunidad de oro en Libia

Cuestión preliminar: ¿Quién es Gaddafi? Muammar al-Gadaffi, 68 años, líder de la República Árabe Libia Popular y Socialista. 41 años en el poder. Dictador. Responsable último oficial del atentado al vuelo 103 de la Pan Am sobre Lockerbie en 1988 que dejó 270 muertos. Poseedor de una gran cantidad de gas y de una de las mayores y más limpias fuentes de petróleo del mundo (el petróleo libio, carente de sulfuros, contamina poco al quemarse).

En febrero de 2011, es acorralado por una población que llevaba cuatro décadas silenciada, pero que toma ejemplo de lo ocurrido en Egipto y exige su libertad. ¿Su respuesta? La masacre.

La comunidad internacional debería condenar unánimemente la conducta de este tipo y comenzar a plantearse la injerencia en el país árabe. Se estima que el fuego indiscriminado por parte de aviones y artillería libios hacia los manifestantes ha dejado más de 250 muertos, y la matanza a la que está siendo sometida la oposición debería ser por sí misma conditio sine qua non para intervenir.

Sin embargo, sé que la política, en líneas generales, suele pasar por alto los intereses humanos para priorizar los intereses económicos. Así que expondré un argumento para aquellos más pragmáticos que aluden a la “estabilidad internacional”.

Libia es gas y petróleo, de acuerdo. Pero al régimen del rey del ‘bunga bunga’ le quedan dos telediarios. La población libia no tiene miedo a morir a pesar de la brutal represión del gobierno. Y cuando el ser humano pierde el miedo a la muerte, se convierte en imparable y vence a corto, medio o largo plazo.

Gaddafi caerá, y por lo tanto, los intereses de apoyo al dictador a los que se ha aludido desde hace 20 años (que controla el integrismo, que no abre la puerta de la inmigración a Europa, y, en definitiva, que es el colega matón del patio al que es mejor tener de nuestro lado), dejarán de ser válidos. Con el nuevo contexto que puede aparecer en Libia, el mayor interés por parte de Europa y EEUU estriba en convertirse en guías de la democracia.

Esto solo se consigue teniendo a la población del lado occidental, y tener a la población del lado occidental solo se logra haciéndoles ver que Europa y EEUU apoyamos su apuesta por la libertad. De lo contrario, la pasividad con la que Occidente está mirando las matanzas de Gaddafi al pueblo libio corre el riesgo de convertirse en la excusa perfecta con la que el islamismo radical cale en los ciudadanos.

Por cierto, esto mismo vale para Egipto. Y el primer ministro británico David Cameron ya se ha apuntado el tanto con su viaje a El Cairo.

11 comentarios:

Álvaro Méndez dijo...

He colgado el post apenas cinco minutos antes del discurso de Gaddafi. Y ahora ya sí que hay que intervenir

Pablo L. dijo...

Seguramente habría que intervenir, sin embargo, en mi opinión, antes de dejarse llevar por los sentimientos hay que analizar. Intervenir significa meter las narices, intrometerse.

Ahora todas las revoluciones arabes han sido sin intervención extranjera. Se puede acusar a los interventores de interesados (en lo que sea). Luego para que sea una transicion efectiva yo creo que han de ser ellos mismos quienes tomen medidas.

Ahora si, si la situación se vuelve insostenible y desequilibrada , si. Todo tiene un limite. Es decir, en menos de una semana (esperemos) el pueblo libio debería haber actuado y retirado a Gadafi del poder. Si por lo que sea Gadafi consigue estabilizarse, entonces se debería actuar, pero imagino con consentimiento de la liga arabe o apoyados por la mayoria de los paises arabes.

No sería conveniente armar una tercera guerra mundial entre religiones si las cosas se tratan a la ligera, por muy claro que lo veamos.

1saludo

Álvaro Méndez dijo...

Gracias Pablo L.!

En primer lugar, al aludir al derecho de injerencia no me refiero a meter los tanques de la OTAN a saco ni nada parecido, sino con firmeza diplomática y sanciones político-económicas. Aun así, si la cosa se pone fea y Gadafi sigue masacrando, sería necesario otro tipo de intervención.

El derecho de injerencia existe y está previsto en la Carta de la ONU. Cierto es que tiene que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU (con el posible veto de alguno de los cinco permanentes, que son EEUU, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia), pero si se adoptara una resolución afirmativa, se podría llevar a cabo por los siguientes motivos que cita la Carta ONU:

1: Que existan suficientes indicios de un genocidio o de crímenes de lesa humanidad (Casi cierto)
2. Que de los mismos sea objeto una población civil (Cierto)
3. Que cuando se trate de crímenes de lesa humanidad, estos tengan un carácter generalizado o sistemático (Casi cierto)
4. Que el Estado en cuyo territorio se estén produciendo tales acciones, o bien sea el autor o promotor, o bien las este alentando activamente, o bien se muestre incapaz para frenar o impedir tan flagrante violación de derechos humanos. (Ciertísimo)
5. Que tal estado tenga una entidad suficiente para, al menos, perturbar la paz o seguridad internacionales. (Cierto, si sigue con sus amenazas a EEUU, UE, Egipto, Túnez, Palestina, Qatar, Irak...)

La ONU intervino en Yugoslavia (por cierto, un fracaso tremendo) y en Ruanda y Burundi con las matanzas entre utus y tutsis, y no significó una III Guerra Mundial.

Si las cosas se hacen bien, se pueden resolver con el menor número de bajas posible, pero es necesario el consenso. Además, ahora, después de escuchar el discurso, dudo que libia tenga muchos amigos en el mundo islámico (la interpretación coránica que él hace es suya propia) agravado además por las descalificaciones continuas a dirigentes en el último discurso de a mediodía.

Madre mía.. qué parrafada

Un abrazo Pablo!

Álvaro Méndez dijo...

Otra prueba de que Gadafi no tiene muchos simpatizantes en el mundo árabe: La Liga Árabe suspende la participaciòn de la delegación de Libia en reuniones de todos los órganos de la Liga

Pablo L. dijo...

Como tu has dicho, las cosas parece que ya se van decantando hacia un lado. Y, por supuesto, si todos los países han hablado sobre el tema, que se tomen las medidas necesarias,unanimemente.

Sin embargo, y cambiando un poco el tema, no me ha agradado el pto de vista de algunos medios (o que reproducían opiniones ajenas) sobre las consecuencias internacionales. Parecían asustados por las inmigraciones. Las cifras son alarmantes (miles en disa), pero si la "democracia" se instala en sus países es posible que regresen para buscar oportunidades.

Y sobre todo, no me parece lo mas importante ahora mismo, teniendo en cuenta todas las calamidades que estan sucediendo, mirándonos el ombligo.

Gracias por tu respuestas de antes, no conocia esas condiciones.Información actualizada. :)

Álvaro Méndez dijo...

Gracias ti, Pablo L., por comentar. La verdad es que sí, hay medios que están tratando el problema como si lo importante fuera que los flujos de migración en el Magreb cambiaran y se abrieran nuevas vías hacia Italia.

Y peor aún es la omnipresente preocupación por el precio del crudo cuando está ocurriendfo una catástrofe humanitaria de esta magnitud. Hay ONGs que ya hablan de 10.000 muertos, un auténtico genocidio.

Esperemos que desde Occidente se haga algo ya.

Un abrazo! Y muchas gracias por comentar!

Juanpi dijo...

tio la culpa la ha tenido europa que le ha mantenido ahí en el puesto tanto tiempo. no directamente porq la culpa es solo de gadafi, pero se lo han consentido TODO
Y ahora, caradurismo.

Un abrazote mister

Cristina dijo...

Muy buen artículo de análisis de la situación.
Pero, los hechos se suceden y después del discurso del "revolucionario líder de los 80" ya nada puede ser igual.
Va a morir, matando, perdón EXTERMINANDO como él dice, a los ratones.
La guerra civil es una realidad y los inocentes serán eliminados por el beduino y sus matones internacionales.
Papelón de Europa y de EE.UU. Preocupados por la escasez del crudo, y el consecuente aumento del disponible, y además, temerosos de nuevos flujos migratorios.
Corren malos tiempos para los derechos humanos en tanto sigan en el poder locos como Gaddafi.

Daniel dijo...

Sólo apoyan al coronel, Cuba, Venezuela y China. Es bueno saberlo para el tema de las relaciones internacionales de nuestro país, ¿verdad, Trinidad Jiménez?

Gabriel dijo...

La guerra civil es ya una realidad. Por extensión del país dominan los rebeldes. También se han adueñado de los pozos. Pero Gadafi y el antiguo régimen son fuertes en Trípoli que cuenta con casi la mitad de la población del país.
Las consecuencias humanas trágicas: muerte, falta de alimentos, crisis humanitarias en fronteras, puertos y aeropuertos... Además, crudo que se dispara, y problema de encarecimiento generalizado de productos...
EE.UU. se está planteando algún tipo de intervención para "solucionar" el problema.

Rodrigo dijo...

Nuestro presidente o sus asesores han debido leer su artículo Méndez, porque siguiendo la senda abierta por Cameron, Zapatero se ha desplazado al mundo árabe.
El problema es que dos de los países que ha elegido tienen posturas antitéticas. Túnez sí ha optado por el cambio con su revolución y nuestro presidente les ha ilustrado con su sabiduría sin límites. Ahora bien, el primer destino ha sido Catar, "dictadura" de un sátrapa y familia, donde Zapatero ha olvidado la ideología y ha optado por el pragmatismo económico, buscando inversiones para nuestras cajas. ¡La política es así, no entiende de valores éticos! ¿Algo parecido ocurre con la postura occidental hacia Libia?